sábado, 27 de noviembre de 2010

Un hogar seguro

Como evitar accidentes domesticos:
Su habitación:
Debería ser sencilla, amplia y con pocos muebles para que el niño pueda moverse y jugar. Y además:
- Las fuentes de calor, como la calefacción no deben colocarse cerca del niño, si no disponen de una pantalla protectora. Tendrían que situarse lo más altas posibles y ser desconectadas cuando no se usen. Un termostato puede ser muy útil. La temperatura del cuarto infantil debe ser adecuada, entre 20-22 ºC durante el día y 18º C por la noche.
- Todos los muebles deben tener cantos redondeados y cumplir con normas de seguridad ya establecidas. La cuna debe contar con un ancho de barrotes de 6-7 cm, la altura de barrotes debe alcanzar los 50 cm y el colchón de 8 a 15 cm de espesor.
- Las ventanas deben llevar un cierre de seguridad. Van bien las rejillas antimosquitos. No coloques sillas o mesas junto a la ventana, para evitar situaciones de peligro.
- La pintura de la pared debe ser lavable y no tóxica. Es mejor utilizar adhesivos y evitar las chinchetas.
- Coloca visillos cortos para que el niño no pueda tirar de ellos.

La Cocina:
Es el lugar más peligroso de la casa, donde se producen la mayoría de los accidentes domésticos que, en ocasiones, son graves como quemaduras, heridas incisas, intoxicaciones…
- Coloca un protector de fuegos y mandos en el mueble cocina. Las cerillas y encendedores deben estar en un lugar inaccesible.
- Pon cierres de seguridad en los armarios –de los productos de limpieza, aparatos eléctricos, cubo de la basura–, así como en la nevera, el horno y los cajones. Los enseres cortantes siempre deben estar lejos del alcance de los niños o en cajones seguros.
- Usa protectores en los enchufes de ésta y otras habitaciones.
- No coloques alimentos ni bebidas calientes en el borde de la mesa o encimeras. Las sartenes, con el mango hacia la pared, y usa mejor los fogones posteriores para cocinar.

El cuarto de Baño:
Es el segundo lugar más peligroso del hogar, por los utensilios que allí se guardan y porque abrir y cerrar los grifos es motivo de diversión para el pequeño. Nunca debemos dejarle solo –puede ahogarse con muy poca agua– y hay que evitar que se quede encerrado. Mantén cerrada la puerta del baño –si es posible con llave– para que no acceda a él.
- Guarda todos los objetos –limpieza, cosméticos, utensilios cortantes– en armarios o cajones con llave o con protectores. Haz lo mismo con el botiquín.
- Instala un termostato o ten a mano un termómetro de baño para controlar la temperatura del agua y prevenir escaldaduras –la ideal es 37-38 ºC.
- Mantén la tapa del inodoro y bidet bajada. Existen protectores. También puedes coloca un asiento especial encima del inodoro adaptado al tamaño del niño. Ojo con las pastillas para desinfectar el váter, que son tóxicas.
- Pon protectores antideslizantes en la bañera para evitar que el niño resbale y se caiga.

El salon y el dormitorio de los padres:
- Controla las puertas que comunican con el balcón.
- Protege los peldaños de las escaleras en los dúplex y coloca barreras de seguridad.
- Coloca adhesivos de color en las puertas de cristal para que los niños se den cuenta de su existencia.
- No dejes objetos encima de las mesas y revisa los cojines de los sillones y de la cama por si hay pequeños objetos con los que pueda atragantarse.
- El televisor, las cadenas de música, el DVD, las lámparas de pie o de mesa y las plantas deben estar lejos del alcance del niño.
- Fija los muebles para que no basculen y caigan sobre tu hijo.
- Pon topes de seguridad en puertas y cajones.
Asesoramiento: Dr. Jorge Mateu Sancho, pediatra y presidente del Comité de Seguridad y prevención de accidentes de la Asociación Española de Pediatría.

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